jueves, 18 de febrero de 2010
Jazz
El sonido triste, repetitivo y ronco, con ritmo de contrabajo, se mueve con un automatismo meticuloso, sin mirar a los lados. Avanza incesante hacia el abismo del grito; pero no cae. Parece que va a dar el último paso y... vuelve. Vuelve al principio, con la experiencia de ir a ningún lado, de dar vueltas sonámbulas. Y con una certeza aprendida: el tiempo no existe.
domingo, 14 de febrero de 2010
A cierta edad
uno lo empieza a comprender más tarde
Jaime Gil de Biedma
A cierta edad la vida va adquiriendo
el sabor agridulce del fracaso.
No existe la utopía: ya lo sabes.
El amor es un tropo literario,
un ligero cosquilleo en los sentidos.
Te engañaron las metáforas que arden
en la carne y la luz; y tu soñaste.
Enfriada el ascua de este engaño,
apagado el calor de la esperanza,
queda ahora el esfuerzo de menguar
el tamaño final de la derrota.
Jaime Gil de Biedma
A cierta edad la vida va adquiriendo
el sabor agridulce del fracaso.
No existe la utopía: ya lo sabes.
El amor es un tropo literario,
un ligero cosquilleo en los sentidos.
Te engañaron las metáforas que arden
en la carne y la luz; y tu soñaste.
Enfriada el ascua de este engaño,
apagado el calor de la esperanza,
queda ahora el esfuerzo de menguar
el tamaño final de la derrota.
lunes, 1 de febrero de 2010
Lugar secreto
Donde sábanas blancas son manchadas
de carmín y deseo. Donde zumban
minúsculos insectos amorosos.
Donde el sudor y el semen se congelan
en la gélida noche del olvido.
Donde se abre el tacto a otro misterio
más hondo y más oscuro que la carne.
Donde secretamente solo moras.
de carmín y deseo. Donde zumban
minúsculos insectos amorosos.
Donde el sudor y el semen se congelan
en la gélida noche del olvido.
Donde se abre el tacto a otro misterio
más hondo y más oscuro que la carne.
Donde secretamente solo moras.
lunes, 25 de enero de 2010
La perfección del mundo
La perfecta arquitectura de los cristales rotos
habla de un limbo de números concordes,
blanca pizarra donde Dios escribe
sus oscuros designios con derechos trazos.
¡Qué armonía, el mundo si lo vemos con lupa!
habla de un limbo de números concordes,
blanca pizarra donde Dios escribe
sus oscuros designios con derechos trazos.
¡Qué armonía, el mundo si lo vemos con lupa!
Quiero sacar de ti
Quiero sacar de ti el sabor amargo de la savia del helecho,
la textura de las uvas dulces exprimidas,
el olor salobre de una caracola abandonada en la playa,
el tacto poroso de los hilos de lluvia entre los surcos,
Quiero sacar de ti la sal del sudor humano,
el sísmico movimiento de la mano que toca al amado,
el aliento de los niños dormidos,
la luz del agua,
la transparencia del sueño.
la textura de las uvas dulces exprimidas,
el olor salobre de una caracola abandonada en la playa,
el tacto poroso de los hilos de lluvia entre los surcos,
Quiero sacar de ti la sal del sudor humano,
el sísmico movimiento de la mano que toca al amado,
el aliento de los niños dormidos,
la luz del agua,
la transparencia del sueño.
domingo, 24 de enero de 2010
Quevedo
falta la vida, asiste lo vivido
Palabra: la razón exacta y dura,
pura trabazón de los conceptos,
ortopedia y jarabe magistral.
Si, alguna vez, este paisaje
de frías columnatas se perturba
y mana sangre e hiel y el corazón
anima un pálpito en temblor,entonces
una mueca burlona de dientes afilados
-una antigua máscara pagana
donde ríen Baco y Dionysos-
helará
-una camada de sapos y culebras,
una ristra de ajos venenosos-
la tiniebla,
tapará mi boca,
callará mi llanto.
Palabra: la razón exacta y dura,
pura trabazón de los conceptos,
ortopedia y jarabe magistral.
Si, alguna vez, este paisaje
de frías columnatas se perturba
y mana sangre e hiel y el corazón
anima un pálpito en temblor,entonces
una mueca burlona de dientes afilados
-una antigua máscara pagana
donde ríen Baco y Dionysos-
helará
-una camada de sapos y culebras,
una ristra de ajos venenosos-
la tiniebla,
tapará mi boca,
callará mi llanto.
viernes, 8 de enero de 2010
Job
Aquí, sentado en un montón de polvo,
recuento mis desdichas como estrellas.
El sol está eclipsado y podredumbre
es mi cuerpo que marcha hacia la muerte.
Este dolor es una gruta muda.
Penetro en él y escucho sólo el eco
de mi propia voz amarga y abatida
(No veo la esperanza ni la espero.)
Saber que es Él la espada que me hiere
sostiene, sin embargo, mi latido.
recuento mis desdichas como estrellas.
El sol está eclipsado y podredumbre
es mi cuerpo que marcha hacia la muerte.
Este dolor es una gruta muda.
Penetro en él y escucho sólo el eco
de mi propia voz amarga y abatida
(No veo la esperanza ni la espero.)
Saber que es Él la espada que me hiere
sostiene, sin embargo, mi latido.
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