jueves, 20 de octubre de 2022

Como si nada

 

Quiero hablar de ti como si nada,

como si nada más hubiese en el planeta,

como si nada y todo fuese la mirada

con que lo miro todo, con que aquieta

mi alma el torrente de la vida

y seca las lágrimas de modo 

que  bálsamo son de mis heridas.

Quiero hablar de ti como si todo.

Y callarme  para siempre,  luego.

Que  siempre y nunca son el mismo cuento,

como callar y hablar:  lo digo y niego,

lo ignoro y lo sé, pero lo siento.  


domingo, 2 de octubre de 2022

La escalera

 

Sabes que un día

será el último que subas

estas escaleras.

Ahora que lo haces,

debieras dar al gesto

un no sé qué de rito

-y no esta rutinaria

y prosaica prisa

por llegar arriba.

viernes, 12 de agosto de 2022

Botellón

 

Ante este estruendo de tantán selvático y alcohol,

ante este rito telúrico  de carnes sudorosas

y luces que cortan la noche como fechas,

forense invertido, certifico

que  Dioniso no ha muerto: veinte siglos

de Cruz y silogismos no han sido suficientes

para apagar su fiebre de sátiro y enterrarlo del todo.

 

(Lúcido y burlón, desde su tumba,

sonríe el viejo Nietzsche.)

miércoles, 1 de junio de 2022

A una dama curiosa y asombrada

 Pretendió conocer una señora,

de su galán, la dote que escondía,

por insano placer, por ver ahora

lo que, en breve, de catar habría.


Descorrido el velo del misterio,

salió a la luz tamaña maquinaria,

portento de natura, gatuperio

de hechuras, sin duda, estrafalarias,


que sumióse la dama en un arrobo

de éxtasis y espanto. Alucinada

(oh visión terrible, mas hermosa),


exclamó la señora de este modo:

si traspasa mi ser tamaña daga,

¡oh cielos, muerta soy, pero dichosa!

 

lunes, 4 de abril de 2022

La pasión de Giovanni Papini

 

El gran escritor italiano vivió la última etapa de su vida como un verdadero apasionado de la Vida y del Espíritu:

Aquí

Para una poética


No usar adjetivos sensitivos

ni verbos en primera persona.

No mostrar sentimientos, como suelen

los influencers y los pobres románticos.

(Si alguno se permite, que sea la ironía.)

Nunca citar a un escritor que haya vendido

más de 10 ejemplares.

Considerar a los lectores -sobre todo a los propios-

como a un atajo de ilusos: lo que son.

Saber que incluso la Vanguardia

acaba en Academia y tesis doctoral.

Dejar que la palabra fluya con su hiel

y su áspera dicha, sin retóricas.

Esperar que mi obra asome al fin

(a esto llaman posteridad los entendidos.)

en alguna librería de viejo polvorienta

o  en el contenedor del reciclado de papel.

Todas estas cosas  -y algunas que me callo-

son las que me impongo para ser

un poeta maldito.


lunes, 21 de marzo de 2022

Edith Stein: un cruce de caminos

Una gran mujer en la encrucijada de la Historia: 

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